BACANAL– Estreno 26 de julio de 2026 en la 72 edición del Festival de Mérida

Reparto: Juana Acosta, Toni Acosta, Carlos Hipólito, Elisa Hipólito, Chevi Muraday, Mapi Sagaseta, Cisco Lara, Julen Pazos, Georgina Flores, Tamar Vela, Inés Valderas, Javier Aguilera

Texto: Juan Carlos Rubio

Dramaturgia: Juan Carlos Rubio y Chevi Muraday

Dirección: Chevi Muraday
Coro:Candela Chamorro, Lucía Ferrán, Celia García, Altea León, María Rufo, Carla Trillo

Dirección de actores: Ignasi Vidal
Coreografía: Chevi Muraday

Ayudante de dirección y producción: Noelia Venza
Diseño de luces y coordinación técnica: Nicolás Fischtel
Diseño de escenografía: Chevi Muraday y Mambo Decorados
Diseño de vestuario: Eudald Magri
Música original: Mariano Marín
Dirección de producción: Gachi Pisani
Producción ejecutiva: Isabel Romero de León COART+E
Fotografía: Damián Comendador

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Losdedae Compañía de Danza Contemporánea

Sinopsis:

Bacanal es un espectáculo que trasciende los límites del teatro convencional para convertirse en una experiencia ritual colectiva. Danza y palabra se entrelazan en una ceremonia escénica que convoca al público no solo como testigo, sino como parte activa del rito.

La acción se sitúa en el momento en que el Senado romano decreta la prohibición de las Bacanales y del culto a Baco, señalando al cuerpo y al deseo como fuerzas peligrosas que deben ser controladas. Desde este acto de censura nace la pregunta central de la obra: ¿por qué aprendimos a temer al cuerpo?, ¿por qué se nos enseñó a vivir fragmentados, alejados del deseo y de la celebración de la vida?

En un encuentro simbólico, Dionisio y Baco dialogan sobre cómo resistir a la represión y devolver al cuerpo su dimensión sagrada. La respuesta emerge a través de las bacantes, un grupo de mujeres poderosas y libres que se rigen por las leyes de Baco y encarnan una forma de existencia sin miedo, donde el goce, la danza y el trance son actos de resistencia.

La escenografía adquiere un papel esencial: no es un mero espacio, sino un organismo vivo que se transforma y se mueve, convirtiéndose en un gran elemento coreográfico que envuelve a intérpretes y espectadores. El espacio escénico se abre, se expande y respira, invitando al público a cruzar el umbral y formar parte del ritual. La experiencia altera la mirada del espectador, que deja de observar desde fuera para sentirse atravesado por la ceremonia.

Críticas ‘BACANAL